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| El Maestro Jesús Meditando el Padre Nuestro como el mas sagrado Nombre de Dios "Yo Soy" |

Extracto del Libro 4 en 1"El Maravilloso No 7" Volumen I por Conny Mendez Paginas del 174 al 180
en Palabritas de a "puya"
Vamos a tratar de la oración que liga a todas las religiones. La llamada PADRE NUESTRO. El Maestro Emmet Fox dice que esta oración es una fórmula compacta para el desarrollo espiritual; que fue compuesta por el Maestro Jesús con sumo cuidado para el propósito específico de efectuar un cambio radical en el alma. La oración está hecha en siete partes, o cláusulas.
Padre nuestro, que estas en los Cielos. Primera cláusula:
El más pobre de los padres trata que sus hijos no sufran, no les falte nada y, si el padre es rico, vela por sus hijos y los ayuda en propición a su riqueza. Estar en los Cielos es una condición de perfecta dicha en todos los sentidos. Si el Padre es tan dichoso, tan perfecto, tan opulento que vive y permanece "en los cielos", es lógico, es seguro que, fuera de toda posibilidad de duda, habrá asegurado a sus hijos !a prueba de toda adversidad! Esta es la idea contenida en las palabras que "estas en los cielos"es lógico. Tómala, medítala, acéptala y úsala en todas las circunstancias de tu vida. Como es la Verdad, ella te hará libre. Al pronunciar las dos palabras Padre nuestro, estarás admitiendo, confesando y afirmando que el Padre tuyo es también el de todos. Estarás admitiendo, confesando y afirmando que todos somos hermanos. Estarás orando por el prójimo y cumpliendo con la Ley del Amor, ya que todo lo que viene después en la oración habrá precedido por ese requisito: !que lo estarás pidiendo en nombre de todos nosotros, tus hermanos! Dilo con intención y....!bendito seas hermano! El hijo siempre tiene que ser de la misma naturaleza del padre. No se concibe que un caballo pueda engendrar a una cabra, que una hormiga pueda engendrar a una abeja, que un pájaro pueda empollar a una orquídea, que un hombre pueda darle el ser a un ratón. Si el padre es Espíritu Santo con todos los dones y poderes; si vive en estado de gracia, por lo cual todo lo que desea, idea, afirma o decreta se manifiesta al instante, el hijo participa de su misma sangre, naturaleza, dones y poderes. No puede ser de otra manera. Estamos los hijos en los cielos, en estado de gracia y todo lo que tenemos que hacer es descubrir la manera de manifestarlo. Te estoy enseñando. Estas en los cielos, si tu lo deseas, y no es que tengas que convertirte en un asceta, un mártir, un anacoreta, nada de eso. Vive en un mundo. Te lo asigno el Padre Nuestro. Goza tu cielo pero recuerda darle las gracias y di una vez diaria la Primera Clausula con toda la atención e intención de que seas capaz.
El más pobre de los padres trata que sus hijos no sufran, no les falte nada y, si el padre es rico, vela por sus hijos y los ayuda en propición a su riqueza. Estar en los Cielos es una condición de perfecta dicha en todos los sentidos. Si el Padre es tan dichoso, tan perfecto, tan opulento que vive y permanece "en los cielos", es lógico, es seguro que, fuera de toda posibilidad de duda, habrá asegurado a sus hijos !a prueba de toda adversidad! Esta es la idea contenida en las palabras que "estas en los cielos"es lógico. Tómala, medítala, acéptala y úsala en todas las circunstancias de tu vida. Como es la Verdad, ella te hará libre. Al pronunciar las dos palabras Padre nuestro, estarás admitiendo, confesando y afirmando que el Padre tuyo es también el de todos. Estarás admitiendo, confesando y afirmando que todos somos hermanos. Estarás orando por el prójimo y cumpliendo con la Ley del Amor, ya que todo lo que viene después en la oración habrá precedido por ese requisito: !que lo estarás pidiendo en nombre de todos nosotros, tus hermanos! Dilo con intención y....!bendito seas hermano! El hijo siempre tiene que ser de la misma naturaleza del padre. No se concibe que un caballo pueda engendrar a una cabra, que una hormiga pueda engendrar a una abeja, que un pájaro pueda empollar a una orquídea, que un hombre pueda darle el ser a un ratón. Si el padre es Espíritu Santo con todos los dones y poderes; si vive en estado de gracia, por lo cual todo lo que desea, idea, afirma o decreta se manifiesta al instante, el hijo participa de su misma sangre, naturaleza, dones y poderes. No puede ser de otra manera. Estamos los hijos en los cielos, en estado de gracia y todo lo que tenemos que hacer es descubrir la manera de manifestarlo. Te estoy enseñando. Estas en los cielos, si tu lo deseas, y no es que tengas que convertirte en un asceta, un mártir, un anacoreta, nada de eso. Vive en un mundo. Te lo asigno el Padre Nuestro. Goza tu cielo pero recuerda darle las gracias y di una vez diaria la Primera Clausula con toda la atención e intención de que seas capaz.


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Yo solo reconozco en ti la Divina Presencia "Yo Soy"